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16-IV-2005
López promete completar en un año el Estatuto como paso previo a su reforma
Asegura que para ello logrará un acuerdo con el Gobierno central sobre traspasos pendientes
LUIS CALDEVILLA/VITORIA. Patxi López cerró
ayer 15 días de campaña prometiendo que si es
lehendakari logrará en un año un acuerdo con
Madrid para traspasar las competencias pendientes, como paso
previo para emprender una reforma pactada del Estatuto que
se someterá a referéndum. El candidato por el
PSE-EE aseguró, en la Casa de Juntas de Gernika, que
«no pido el voto contra nadie, sino a favor de la unidad,
del diálogo, de la convivencia, del autogobierno, de
la paz, de la libertad y del avance social». Expresó,
ante el árbol de Gernika, su compromiso «con
la reconciliación entre vascos».
Abogó por «cerrar el ciclo de radicalización,
de extremismo, de ruptura del diálogo que ha caracterizado
a la etapa de Ibarretxe y que se abrió con el pacto
de Lizarra, un acuerdo que excluyó y puso bajo sospecha
a la mitad de la sociedad vasca y a sus representantes políticos
y cuyo fruto fue el Plan Ibarretxe, que ha partido en dos
a la sociedad vasca y que por eso ha fracasado». «Nunca
más, con un lehendakari socialista, volverá
a ocurrir semejante vergüenza, semejante traición
a las señas de identidad política de Euskadi»,
sentenció.
Defensa de la legalidad
Tras advertir a Ibarretxe que «patriota vasco es el
que defiende la legalidad que ampara los derechos de toda
la ciudadanía, y no el que la cuestiona permanentemente»,
prometió completar el actual Estatuto en un año.
«Defenderé el Estatuto y su pleno cumplimiento,
a través de acuerdos con el Gobierno central que espero
alcanzar en mi primer año de Gobierno».
Además de transferir lo pendiente, defendió
«abrir una mesa de diálogo que permita la negociación,
en una ponencia parlamentaria con todas las fuerzas democráticas
vascas, de un proyecto de reforma que profundice en el Estatuto
para consolidarlo y mejorarlo, no para abandonarlo».
Seguidamente, someterá a referéndum la reforma
consensuada en Euskadi, «de acuerdo con los procedimientos
establecidos en nuestro Estatuto».
En definitiva, completar el actual Estatuto -el Gobierno
Vasco considera que son 37 las transferencias pendientes mientras
que el PP cree que sólo son siete- para reformarlo
seguidamente por acuerdo entre nacionalistas y constitucionalistas
sin imposiciones unilaterales. Como ya adelantó el
jueves el presidente Zapatero, la reforma necesitará
del apoyo de al menos dos terceras partes del Parlamento Vasco
para ser tenida en cuenta por Madrid, en un proceso en el
que también debería participar el PP.
López aprovechó el cierre de campaña
para reunirse con jóvenes del partido en Bilbao. «Sois
jóvenes amenazados, perseguidos, escoltados, en ocasiones,
y sin embargo sois capaces de hacer crecer una flor de esperanza
en el desierto de la peor de las pesadillas», dijo.
«No puedo entender y menos soportar que para el Gobierno
de Ibarretxe la opción de los jóvenes vascos
haya sido o la precariedad o el exilio», añadió,
no sin antes darles las gracias «porque el domingo me
váis a llevar a Ajuria Enea». Su optimismo tuvo
continuación en el acto final de campaña, celebrado
en el hotel Lakua de Vitoria, donde se mostró seguro
de ganar.
HOy I López aprovechará la jornada de reflexión
para visitar a familiares en Txurdinaga.
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