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17-IV-2005
«Hemos ganado, somos
los líderes y ya mismo llamo a Zapatero»
Ibarretxe anuncia que se pondrá en contacto
con «todos los partidos para decidir aquí nuestro
futuro».
DAVID GUADILLA/VITORIA. Sin soltar la mano de su mujer, con
una sonrisa y empapado en sudor, Ibarretxe irrumpió
a las 22.40 horas en el edificio de la antigua Azucarera de
Vitoria entre gritos de «¿ari, ari, lehendakari!».
Así comenzaba a cerrarse la noche electoral del PNV-EA,
que empezó a adquirir un sabor amargo a las 21.30 horas.
En ese momento compareció el consejero de Interior,
Javier Balza, con más del 60% de los votos escrutados
y dijo lo que nadie esperaba. Los rostros de los congregados
se convirtieron en una mezcla de asombro y decepción:
lista más apoyada, pero sólo con 29 escaños,
cuatro menos que en la pasada legislatura y los cuatro perdidos
por el PNV, y 150.000 votos dejados en el camino.
Los sondeos habían avisado. Sin embargo, los responsables
y portavoces del PNV-EA optaron por la cautela. Poco antes
de las nueve y media comparecieron ante la prensa Josune Ariztondo
(PNV) y Onintza Lasa (EA). Fue una declaración breve.
«Constatamos que la lista PNV-EA ha sido la ganadora».
Nada más.
Diez minutos después, Balza les daba la razón,
pero casi nadie lo consideró una victoria. Los gestos
de alegría escasearon. Menos aún, cuando el
titular de Interior compareció por segunda ocasión.
«La coalición PNV-EA ha ganado las elecciones»,
aseguró el consejero. Nadie aplaudió.
Y entonces llegó Ibarretxe. Acompañado de su
esposa, atravesó entre el medio millar de simpatizantes
nacionalistas reunidos en la Azucarera. Saludó satisfecho.
Ya en la zona reservada, se abrazó efusivamente a Josu
Jon Imaz. Quince minutos después subía al estrado
flanqueado por la presidente de EA, Begoña Errazti,
y el propio Imaz. Arreciaron los gritos de «ari, ari,
ari, Ibarretxe, lehendakari»
El candidato nacionalista quiso dejar las cosas claras desde
el inicio de su intervención y recalcar que el único
triunfador de los comicios fue la lista que él encabezaba.
«A veces se suele decir que hay victorias agridulces
y derrotas dulces. Eso es el primer día, el segundo
el sabor agridulce no se sabe a qué sabe, y el tercero
las victorias son victorias y las derrotas, derrotas. Y nosotros
hemos ganado las elecciones».
Este fue el eje del mensaje que trasladó Ibarretxe
a sus simpatizantes, a quienes resaltó de forma insistente
que el PNV y EA son «los líderes de este país».
El cabeza de lista de la candidatura nacionalista empleó
este discurso para levantar el ánimo de sus hasta entonces
alicaídas bases. «Somos la referencia, el cauce
central frente a las dos orillas que representan el PP-PSE
y Batasuna», dijo Ibarretxe, quien apenas realizó
ninguna autocrítica ni valoró el que la reedición
del tripartito se antoja complicada.
En este sentido, apenas concedió un «no hemos
tenido tanta fuerza» como en 2001, para, enseguida,
volver a destacar que la sociedad vasca «nos ha dado
su confianza». Lo que sí reconoció fue
el difícil escenario que surge tras estas elecciones
con una frase explícita: «Va a ser una partida
complicada, pero nosotros repartimos las cartas y la vamos
a ganar».
Hoja de ruta
Mientras los militantes abertzales comenzaban a corear gritos
de «¿independentzia!» y a ondear con fuerza
las ikurriñas que la organización había
repartido minutos antes, Ibarretxe manifestó que «mañana
(por hoy) llamo a Zapatero a las ocho de la mañana
para hablar». A pesar de que en ningún momento
mencionó su plan de nuevo Estatuto ni la futura política
de alianzas, aseguró que es el momento de establecer
una «hoja de ruta», por lo que hablará
«con todos los partidos para decidir aquí nuestro
futuro, en Euskadi».
Más tarde, Errazti, que al igual que Imaz no habló
desde el estrado, declaró a los medios de comunicación
que la sociedad vasca «entiende que la fase histórica
del Estatuto de Gernika se ha terminado». La presidenta
de EA, quien mostró su alegría por los resultados
de EHAK, afirmó que la «obligación de
quienes nos toca liderar los próximos años es
hacer un nuevo marco de relaciones con el Estado español».
Poco antes de que se conociese el escrutinio electoral, el
que compareció en la sede de la Lehendakaritza fue
Xabier Arzalluz. El ex presidente del PNV, para quien un resultado
«óptimo» habría sido lograr un escaño
más que PP-PSE, dijo afrontar «con toda tranquilidad»
los comicios «porque no soy responsable de los resultados»
y mostró su satisfacción porque «HB esté».
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