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Juan José Ibarretxe Markuartu es un economista
dedicado a la política desde que tenía 23 años
y que se define a sí mismo como un defensor del Estado
del Bienestar.
Ibarretxe nació en Llodio el 15 de mayo de 1957, en
el seno de una familia obrera. Está casado con
Begoña Arregui y es padre de Nekane y Eneritz. Se licenció
en Economía por la Universidad del País Vasco,
pero apenas ejerció unos meses en la empresa privada,
pues con 23 años ya era alcalde de su pueblo.
Militante del PNV desde su juventud, ocupó la alcaldía
de Llodio hasta 1987, aunque tres años antes obtuvo
un escaño en el Parlamento Vasco. Entre 1986 y 1994
ostentó la presidencia de la Comisión de Economía,
cargo que compatibilizó con la de las Juntas Generales
de Alava. En enero de 1985, el lehendakari Ardanza le incluyó
en su gabinete como vicelehendakari y consejero
de Hacienda.
Sus éxitos negociadores en la renovación del
Concierto Económico le catapultaron a la candidatura
a lehendakari, tras dedicar también muchas horas a
perfeccionar el euskera, que ya domina.
En marzo de 1998, la Asamblea del PNV le nombró candidato
a la presidencia del Gobierno Vasco. El hecho de que el PNV
no obtuviera mayoría absoluta hizo que tuviera que
esperar varios meses -hasta enero de 1999- para ser investido
lehendakari.
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- Llodio, 15-V-1957
- Licenciado en Ciencias Económicas por
la UPV
- Lehendakari desde 1999
- Casado y con dos hijas
- Aficiones: ciclismo, pasear por el monte, las
novelas históricas |
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Se define como defensor del Estado del Bienestar. «Yo
no soy neoliberal», suele decir, aunque por encima de
todo es un hombre práctico.
Tras una enfermedad, ya olvidada, adoptó la costumbre
de seguir una rigurosa dieta, que le hace estar muy delgado
y que le beneficia para sus tres grandes aficiones:
el ciclismo, el atletismo y la montaña.
En sus aficiones se manifiestan dos rasgos de su carácter:
la discreción y el trabajo. Una de sus
frases favoritas es «vamos a trabajar, que se nos va
a hacer de noche». Es madrugador -el «despertador»
de su casa- y católico no practicante. También
se le considera tenaz, él mismo reconoce que negociando
puede ser un «pelma».
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