| DÍA 10 |
| Desde el Campo Base |

Fernando F.J. Pérez
Enviado Especial.
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Las expediciones se reparten
el trabajo en la ruta de la ascensión
La inactividad no es una compañía deseada en ningún
campo base y el del Nanga Parbat no es un excepción. Tras
la evacuación a primera hora de Rakel Pérez, cuyo
accidente y rescate ha trastocado la vida estos días, la
normalidad volvió a él ayer. Una normalidad que
mira indefectiblemente hacia la montaña. Y lo primero ha
sido organizar el trabajo a realizar en altura entre las seis
expediciones presentes, las tres españolas, la japonesa,
la suiza y la checa.
Para ello se reunieron por la tarde en la tienda comedor de la
aragonesa, capitaneada por Carlos Pauner. El zaragozano llevó
la voz cantante para proponer la coordinación de todos
los grupos en la equipación de la ruta Kinshofer hasta
por lo menos el campo II, justo por encima del muro que da nombre
a la vía y el tramo técnicamente más complicado.
El acuerdo era inevitable y se formalizó en el compromiso
de todos los grupos de subir cada uno 400 metros de cuerda hasta
el campo I. Una vez completado este trabajo, dentro de dos o tres
días, las expediciones se volverán a reunir para
repartirse la equipación de lo que queda de corredor hasta
el inicio del muro Kinshofer y la de la propia pared, una serie
de diedros de unos cien metros de alto. Sólo dos grupos
matizaron su compromiso. La expedición japonesa, integrada
por seis miembros, pidió ser eximida de la labor de equipación
a cambio de portear todo el material que sea necesario y hasta
donde les digan.
Intento checo
Por su parte, la expedición checa, formada por dos miembros,
se autoexcluyó del acuerdo global al tener sus propios
planes. Radek y Miska anunciaron que ellos ya han subido hasta
el campo II semiequipando el muro aprovechando cuerdas de años
anteriores y que dentro de cuatro días realizarán
un único ataque a cima en alpino. Tras él, hagan
o no cumbre, se marcharán al K2, su segundo objetivo este
verano.
El acuerdo se completaba con el compromiso de todas las expediciones
de no montar más de dos tiendas en el C-II, donde el espacio
es muy reducido. Edurne Pasaban daba por bueno el acuerdo y se
mostraba satisfecha con él. Y para no perder el tiempo,
hoy mismo partirá junto con Marianne Chapuisat, Ester Sabadell,
Iván Vallejo y Hassan, el porteador de altura paquistaní,
hasta el campo I para realizar el primer depósito de material
y buscarle una ubicación segura. Josu Bereziartu se quedará
en el CB para dar más tiempo de recuperación a una
lesión que arrastra en la ingle.
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