| DÍA 8 |
| Desde el Campo Base |

Fernando F.J. Pérez
Enviado Especial.
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Rescate en el Nanga Parbat
Todas las expediciones se movilizan para evacuar a la guipuzcoana
Rakel Pérez, herida en el campo I al caerle un bloque de
hielo que puede haberle roto la cadera, según el médico
«Estábamos tranquilamente dentro de la tienda, empezando
a preparar un poco de agua para hacer la comida, cuando hemos
oído un estruendo sobre nuestras cabezas y casi seguido
algo ha entrado en tienda y le ha pegado a Rakel en el costado
derecho. Del golpe la ha mandado al otro lado de la tienda».
Willy Barbier, pareja de la alpinista guipuzcoana Rakel Pérez,
relataba así el accidente que movilizó ayer por
la tarde a todas las expediciones presentes en el campo base del
Nanga Parbat para evacuar a la herida. Según el primer
diagnóstico, realizado por el médico de la expedición
asturiana, que al igual que la del 'Al Filo' también arribó
ayer al CB, Rakel sufre rotura de cadera y hoy mismo, si el tiempo
lo permite, será evacuada en helicóptero.
El proyectil que cayó sobre la tienda fue un bloque de
hielo desprendido de la pared a cuyos pies cinco miembros de la
expedición de aragonés Carlos Pauner, que hoy llega
también al CB, habían instalado tres tiendas del
campo I tras trabajar todo el día en la ruta camino del
campo II.
Horas antes, nada más llegar Edurne Pasaban y su grupo
al campamento, la pareja había dado la bienvenida a la
tolosarra por radio y le había puesto al día de
la situación de la ruta. «Hemos equipado aproximadamente
hasta medio corredor camino del muro Kinshofer pero nos hemos
quedado sin material, así que vamos a dormir aquí
para aclimatar y mañana nos vemos en el CB», contaba
Willy por radio.
Pero sobre las cuatro de la tarde, hora local, tres menos en
España, el único miembro de la expedición
aragonesa daba la voz de alarma. Un bloque de hielo acababa de
golpear a Rakel dentro de la tienda, estaba herida y había
que bajarla al CB cuanto antes. En unos minutos, la solidaridad
de la montaña recorrió todo el campamento y las
seis expediciones pusieron todos sus medios a disposición
del rescate. Los primeros en salir, apenas un cuarto de hora después
de saltar la alarma, el tiempo justo para equiparse con el material
necesario, fueron cuatro miembros del grupo de Asturias, entre
ellos un médico, dos de la expedición suiza y tres
de la japonesa.
Camilla improvisada
Mientras, el grupo de 'Al Filo' se apresuró a preparar
una camilla de fortuna con las varillas de una tienda de campaña,
una cuerda y cinta de embalar. En cuanto estuvo preparada, partieron
hacia el campo I Edurne Pasaban, Iván Vallejo y dos miembros
de una expedición checa. El operativo estaba en marcha.
Mientras llegaba el auxilio - el recorrido entre el CB, a 4.100,
y el C-I lleva aproximadamente tres horas-, Rakel recibió
las primeras atenciones vía walkie con la medicación
de altura que llevaban sus compañeros. En un primer momento,
las noticias fueron muy preocupantes, ya que la herida no sentía
las piernas. Sin embargo, una vez recibida la primera medicación
fue reaccionando y estabilizando su situación.
El equipo de rescate llegó al C-I con las últimas
luces del día, sobre las ocho de la tarde. Tras el diagnóstico
inicial del médico, Rakel fue preparada para el traslado,
inmovilizada con esterillas y medicada para tener el menor dolor
posible. En cuanto llegó la camilla, el grupo se puso manos
a la obra para descenderla con la mayor premura posible, aunque
con las precauciones que requería el estado de la herida,
que dejaba evidencia del lugar dónde tenía el daño
con sus lamentos en cuanto un cambio de postura hacia cargar el
peso del cuerpo sobre el lado derecho.
Por si no fueran suficientes las dificultades del descenso en
medio de la noche y con unas condiciones de nieve deplorables,
para el cual se fueron turnando los voluntarios de todas las expediciones,
el tiempo no quiso acompañar y prácticamente las
dos horas de rescate se realizaron bajo una nevada. Los nervios
de los rescatadores se acabaron de poner a prueba con una avalancha
que incluso se escuchó desde el campo base y que según
relató Iván Vallejo «cayó a nuestra
izquierda».
Sobre las diez de la noche el grupo llegó por fin al campo
base, donde la expedición aragonesa había improvisado
un pequeño hospital de campaña para atender a la
alpinista, a la espera de que hoy pueda ser evacuada a Islamabad
en helicóptero.
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