El Correo Digital - Periódico de Bilbao y Vitoria, Noticias y Servicios: Empleo, Ocio y el tiempo en Bilbao
 
Lunes, 29 de octubre de 2007
Registro
Portada
Crónicas
Audios
Fotografías
Ruta ascenso
Foro
Nanga Parbat
Crónicas de 1.JUNIO           12 13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30      
2.JULIO                     1 2 3
4 5 6 7 8 10 11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31

DÍA 36
Desde el Nanga Parbat



Fernando F.J. Pérez
Enviado Especial.

La visita del pequeño Mustagh

Mustagh muestra su habilidad con el tiragomas. / F. J. PÉREZ

El pequeño Mustagh tiene nombre de montaña. Existe en el corazón del Karakorum un pico vertiginoso, uno de los más altivos de toda la cordillera, visible desde casi cualquier punto. Amado y temido a partes iguales. Mide 7.287 metros y la hacen llamar la torre Mustagh. Fue hollada por primera vez en 1956, pero apenas tiene media docena de ascensiones. Y desde hace más de una década nadie se atreve con él.

El pequeño Mustagh tiene los ojos azules. Dos océanos que no pierden detalle. Y es rubio. Pero nació en el valle de Diamir, a los pies del Nanga Parbat. Cuenta la leyenda que Alejandro Magno, trescientos años antes de cristo, llegó hasta estos territorios. Y sus tropas extendieron los genes occidentales siguiendo la consigna del emperador de mezclarse con la población local para extender la cultura helénica. Por eso no es extraño encontrar en Pakistán nativos con rasgos anglosajones.

El pequeño Mustagh tiene seis años. El campo base del Nanga Parbat está a apenas un par de horas o tres de la última aldea del valle, así que es habitual que niños suban hasta aquí para ganarse una rupias vendiendo alguna baratija o ayudando a los cocineros a tirar la basura.

El pequeño Mustagh es huérfano. Su padre, Sherrahman Sfo Lal, era porteador de altura. Un gran porteador, según los que le conocían. Había subido muy alto en el Nanga Parbat y también en el K2, hasta que en el año 2002, trabajando para una expedición española, una avalancha lo barrió de la montaña.

El pequeño Mustagh es el menor de seis hermanos. Y los cinco mayores son chicas. Lo que en Pakistán significa que él es el cabeza de familia. Su abuelo es demasiado viejo para trabajar, así que hasta que sea lo suficientemente mayor para ganar dinero, probablemente también como porteador, la familia sobrevive con lo que otras o sus parientes le dan.

El pequeño Mustagh no es como los otros niños. No hay quien le gane con el tirachinas, por mucho que algunos alpinistas lo hayan intentado. Y cuando le regalas una libreta y un bolígrafo, uno de los tesoros más preciados por los niños del valle, lo primero que hace es escribir su nombre, en inglés y árabe. Y enseñartelo. Y cuando lo hace, orgulloso, su sonrisa silenciosa muestra unos dientes grandes y sucios. Efectivamente, el pequeño Mustagh no es como los otros niños. El pequeño Mustagh es sordomudo.

Galería de fotografías
La ruta de ascenso GRÁFICO
El equipo de Edurne GRÁFICO
La expedición
Josu Bereziartu Marianne Chapuisat
Ester Sabadell Iván Vallejo
La expedición de Edurne Pasaban la completan Josu Bereziartu, Marianne
Chapuisat, Ester Sabadell e Iván Vallejo.