
Fernando F.J. Pérez
Enviado Especial.
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El
grupo ya está a 2.700 metros
La expedición de Pasaban hizo ayer seis horas de caminata
para salvar un desnivel de 1.110 metros
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| PASABAN se
dispone a cargar material para iniciar la marcha. / F. J.
PÉREZ |
La expedición al Nanga Parbat ya se mueve en su ambiente.
La primera jornada seria de la marcha de aproximación no
sólo desentumeció los músculos de los alpinistas,
sino que los puso a pleno rendimiento. La marcha entre Dimroi
y Zangat remontando el valle del río Airl supuso al final
más de seis horas de caminata para salvar un desnivel de
1.100 metros. Edurne y compañía se encuentran ya
2.700 metros de altitud y miran de frente al Nanga Parbat, a decir
de ellos muy cargado de nieve este verano.
La caminata discurrió por el angosto y profundo cañón
del Airl Gah ('río' en el idioma local), excavado por una
corriente de agua violenta alimentada por tres de los principales
glaciares que rodean al Nanga: Diamir, Mazeno y Rupal. La senda
de aproximación asciende a media ladera, a tramos cincelada
en vertiginosos desfiladeros de más de 500 metros de desnivel.
Pero incluso en este ambiente aparentemente hostil es posible
el asentamiento humano. A lo largo de la marcha se cruzan un par
de aldeas, apenas media docena de chabolas de adobe y barro rodeadas
de terrazas donde se cultiva básicamente patata y maiz,
hasta llegar al pueblo principal, Zangat, de idéntica estructura
a los más pequeños pero, ya en la parte alta del
valle, ocupando una superficie mayor.
En la escuela
Allí les esperó a Edurne y el resto de compañeros
una agradable sorpresa. La escuela del pueblo había sido
habilitada para que la expedición pernocte en ella, lo
que no vino nada mal, porque poco después de terminar la
caminata cayó una gran granizada, realmente incómoda
en el caso de tener que instalar las tiendas de campaña.
La escuela, el edificio más moderno del pueblo, lleva el
nombre de Günther Messner, hermano del mítico alpinista
Reinhold Messner y que falleció cuando ambos descendían
de la montaña tras hacer cumbre en 1970. Un homenaje más
de Reinhold a su hermano y que forma parte del proyecto de desarrollo
que el alpinista tirolés lleva a cabo en los pueblos de
alrededor de 'La Montaña desnuda'.
Una de las curiosidades de la marcha de aproximación al
Nanga es la utilización de burros para el porteo, que llevan
exactamente la misma carga que los hombres -25 kilos-. Es una
de las consecuencias del clima más benigno de esta zona
respecto al Karakorum, que permite la cría de estos animales.
Hoy y mañana las jornadas de aproximación serán
algo más cómodas hasta alcanzar por fin el Campo
Base del Nanga, junto al glaciar Diamir, a 4.200 metros de altitud.
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