| DÍA 34 |
| Desde el Nanga Parbat |

Fernando F.J. Pérez
Enviado Especial.
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Once alpinistas hacen cumbre
y abren la veda
El Nanga Parbat abre sus puertas. Ayer, once alpinistas hollaron
sus 8.125 metros, nueve ascendiendo por la vertiente Diamir y
dos, por la Rupal. Por la Diamir lo hicieron los seis miembros
de la expedición japonesa, Jorge Egocheaga y la francesa
Sandrine de Choudens, de la expedición asturiana, y el
francés Gil Bouchet, enmarcado en una expedición
internacional en la que estuvieron también los checos que
hicieron cima hace un par de semanas. Por la vertiente el Rupal
ascendieron los coreanos Lee Hyun Jo y Kim Chang Ho, que hicieron
cumbre a las once de la noche del jueves y descendieron ayer por
la vertiente Diamir.
Pero, una vez más, la 'Diosa desnuda' no se lo ha puesto
fácil a los alpinistas. El grupo de nueve que ascendió
por la Diamir comenzó su ascensión a las cuatro
y media de la mañana y hasta las tres de la tarde no consiguieron
pisar el punto más alto de la montaña. En esas casi
once horas subiendo ininterrumpidamente tuvieron que bregar con
un obstáculo especialmente incómodo, la gran cantidad
de nieve acumulada en toda la ruta.
Estas cumbres no han dejado indiferentes al resto de expediciones.
Aunque el tiempo no acaba de mostrarse estable del todo, todas
han decidido ya volver a la montaña para intentar hacer
cumbre. La fecha señalada en el calendario por la expedición
de 'Al Filo' que capitanea Edurne Pasaban es el miércoles
próximo, así que mañana mismo sus cinco componentes,
más el porteador Hassan y el italiano Silvio Mondinelli
partirán del CB con el objetivo de hacer escala en los
campo II, III y IV. «El tiempo no es todo lo estable que
nos gustaría, pero parece que la ventana de buen tiempo
entre el martes y el jueves es lo suficientemente segura como
para intentar cumbre. Después de esta semana parece que
vuelve la inestabilidad así que no podemos desaprovechar
la ocasión», explicaba ayer Pasaban.
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