
Fernando F.J. Pérez
Enviado Especial.
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La expedición al
completo sale hoy hacia la montaña
El grupo recorre hoy la Karakorum Highway hasta Chilas, desde
donde parte la marcha de aproximación al Campo Base
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| AL COMPLETO. La llegada de
Iván Vallejo fue celebrada por la expedición.
/ FERNANDO J. PÉREZ |
En marcha. Después de cuatro días de trámites
burocráticos y de completar la intendencia del grupo, la
expedición de Edurne Pasaban al Nanga Parbat parte por
fin hacia la montaña. Lo hace tras completarse ayer con
la llegada de Iván Vallejo. El ecuatoriano ha apurado sus
días de asueto en casa después de permanecer hasta
hace apenas dos semanas en el Dhaulagiri, de donde finalmente
se tuvo que marchar sin haber logrado la cumbre.
Iván Vallejo ha revolucionado al grupo. El ánimo
y el buen humor de este profesor universitario de matemáticas
metido a 'ochomilista' ha sido un revulsivo para la expedición,
que empezaba a sentir el tedio de la falta de actividad. La elección
de Edurne para que él complete el grupo, tras la baja del
italiano Silvio Mondinelli, no ofrece dudas. Iván y Edurne
han coincidido en la cumbre de cinco 'ochomiles' -Lhotse, Cho
Oyu, Makalu, G-I y G-II-, donde han blindado una amistad que comenzó
en 1999 en el Everest, durante el primer intento de la tolosarra
y la que a la postre sería la primera ascensión
del ecuatoriano de las dos que tiene al Techo del Mundo.
«La verdad es que me costó poco decidir quién
podía sustituir a Silvio», explica Edurne. «Cinco
de los siete 'ochomiles' que tengo los he hecho con él
y tengo una gran confianza en él, además de ser
una persona excepcional». Iván Vallejo comparte la
opinión. «No me lo pensé cuando me lo propuso.
Siempre es un placer estar en una expedición con Edurne
y si además es a uno de los cuatro 'ochomiles' que me faltan,
qué más se puede pedir».
Aunque el grupo se pone ya en marcha, la jornada que vivirá
hoy es una especie de penitencia obligada camino del Nanga. Su
destino es Chilas, la última localidad importante que pisarán,
situada a algo más de 400 kilómetros de Islamabad.
Y lo que afrontan es un 'paseo' de aproximadamente quince horas
en miniautobús por la Karakorum Highway, la 'autopista
del Karakorum', que remonta hacia China por los cañones
del río Indo y que evidentemente sólo tiene de vía
rápida el nombre.
A treinta por hora
El promedio de velocidad a duras penas supera los treinta kilómetros
por hora y eso si no encuentran algún desprendimiento por
el camino, si un camión no se avería en alguno de
los tramos de vía única o si no ha sido cortada
para arreglar un socavón.
Por si fuera poco, la expedición espera alcanzar sin problemas
Chilas y no verse afectada por los problemas políticos
que tienen convulsionada la región y que enfrentan a chiítas
con sunitas. En el último incidente, producido la semana
pasada, un autobús público fue ametrallado y dos
personas murieron. Desde entonces, los servicios de transporte
público van escoltados por el Ejército, con lo que
en el trayecto entre Chilas e Islamabad tardan hasta dos días.
En principio, estas últimas jornadas la región permanece
tranquila y desde la agencia que tramita el viaje de la expedición
se ha asegurado que no habrá problemas por esa parte.
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