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(GRÁFICO FLASH)
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en 1920
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Mil usos
SANTIAGO GONZÁLEZ
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La reforma de La Alhóndiga ha sido una
asignatura pendiente.
EL CORREO |
Ayer, por fin, el alcalde hizo
oficial lo que era solamente oficioso: en La Alhóndiga,
el viejo almacén de vinos diseñado por Ricardo
Bastida, se van a alojar dos grandes edificios; uno dedicado
a usos deportivos (pabellón para gimnasia y deportes varios,
con tres piscinas y solarium en la azotea) y el otro a actividades
culturales, gran biblioteca, área de exposiciones y salas
multiuso. Ambos edificios se completarán con un gran atrio
central para actos especiales y tres plantas de aparcamiento
con 660 parcelas.
La Alhóndiga era la asignatura pendiente que Bilbao ha
arrastrado por la democracia desde el punto de vista urbanístico.
Cuando quedó desafectada de su función como almacén
de vinos, en el 74, la entonces alcaldesa, Pilar Careaga, se
propuso derribarla y vender el solar para la construcción,
lo que levantó un movimiento popular en defensa del viejo
edificio de Bastida, que impidió la consumación
del plan. Se hizo un concurso de ideas, que ganó el arquitecto
municipal José Cruz Erice, pero con la crisis pasaron
diez años largos sin saber qué hacer con ella.
Bueno, sí, se hizo un aparcamiento, el garaje más
bello de Europa, en definición del arquitecto León
Krier.
En esto llegó Gorordo y siguió en su función
de aparcamiento, además de instalarse allí el pasaje
del terror y algunas oficinas municipales. Pero Gorordo tenía
una idea: construir entre sus cuatro paredes un cubo de cristal
capaz de albergar un gigantesco centro cultural. No faltó
quien le acusó de sueños de grandeza, de sufrir
delirios faraónicos y la verdad que algo tuvo de ello
aquel proyecto porque fue la tumba política del tercer
alcalde que hemos tenido en democracia.
Ortuondo quiso hacer en ella un polideportivo a lo grande y Azkuna
lo ha dejado en un sueño posible, más barato y
más de acuerdo con las necesidades ciudadanas. Aunque
en estos tiempos en que el Papa laico de occidente es Robert
M. Parker Jr., un catador de vinos, no hubiera estado mal devolver
al viejo edificio su uso primigenio de almacén de vinos.
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