FOTOS AUDIOS VÍDEOS CONCURSO FORO GRÁFICO
Última hora Alavés Edición impresa
 
AFICIÓN / IMPACTO ECONÓMICO
Un ascenso que vale millones
El retorno a Primera inyecta 25 millones de euros a la economía vitoriana, donde todos los sectores se benefician

Tres aficionados disfrutan del ambiente previo de un derbi.
Aitor Alonso

"Con el Alavés en Primera, ganamos todos". Unos, por el orgullo de ver a su equipo de nuevo en la élite. Otros, porque en ello va la prosperidad de sus negocios.

"Ganan los bares y los restaurantes, pero también las empresas, los centros de ocio y los hoteles. Y no sólo eso, sino que obtenemos una publicidad de Vitoria que no se pagaría con todo el oro del mundo", agrega Rafa Ugarte, el gerente de la asociación que agrupa al sector hostelero local. De ahí se entiende su inquietud de las últimas semanas, cuando el equipo se iba situando cada vez con más claridad en su nueva categoría. "Es que la diferencia es, a todos los niveles, muy importante", se justifica.

Los estudios económicos dan la razón al hostelero. Un informe de la Universidad del País Vasco dirigido por el profesor Iñaki Periáñez cifró en el entorno de los 25 millones de euros el dinero anual producido por el fútbol en Vitoria. Los expertos analizaron durante cinco años los gastos de los aficionados -en taquilla, camisetas y bufandas-, los empleos creados, los impuestos abonados y el gasto de los aficionados de otros equipos. En Segunda, el dinero en movimiento no rebasa los 14 millones de euros; se estabiliza en 25 millones tras el ascenso de 1998 y, el año de la final de la UEFA, Vitoria obtiene el rendimiento récord: 36 millones en una temporada.

Más empleo y contratos

"Con rivales de mayor entidad, todo se hace a una escala diferente. El día del partido hay comidas de directivos en los restaurantes de mayor categoría; los aficionados llenan el Casco Viejo, sobre todo si es un 'derby'; los jugadores descansan en los mejores hoteles, de cuatro o cinco estrellas; los bares se llenan para verlo por televisión...", dice Rafa Ugarte. Y no sólo eso: el Alavés dio empleo a 300 personas más conforme consolidó su presencia en Primera. Firmó contratos con 22 nuevos proveedores y pagó 2,3 millones de euros más en impuestos a la Hacienda alavesa. Un dinero que luego se reinvirtió en el conjunto de la provincia.

Es evidente que una visita del Real Madrid no despierta el mismo interés que una del Pontevedra. Ni en dinero, ni en minutos de televisión ni en motivación ciudadana. Así lo reconocen los afectados. Las pensiones admiten que tuvieron un incremento del 60% en su clientela de fin de semana entre 1998 y 2003. En los hoteles creció menos, un 37%. Para el 58% de los restaurantes, subir a Primera fue "muy positivo" para el negocio. Lo mismo que para el 63% de los bares. Y para el 100% de aficionados, claro.