| La Euskadi
mediterránea
El clima del País
Vasco se parecerá al de Cataluña
y las aguas 'lamerán' las construcciones
a pie de mar.
ISABEL
IBÁÑEZ
Aquella famosa reivindicación de la 'Euskadi
tropikal' tenía algo de profecía.
Sin llegar a tanto, el calentamiento global del
planeta provocará que, dentro de un siglo,
el clima atlántico del País Vasco
se parezca más al que hoy disfrutan en
Cataluña. Lejos de ser una buena noticia,
esta variación en nuestro ecosistema tendrá
consecuencias que aún se desconocen y que
podrían ser nefastas. Otras se pueden apuntar.
Javier José Loidi Arregui es profesor
del departamento de Biología Vegetal y
Ecología de la Universidad del País
Vasco y ha colaborado en el estudio sobre el impacto
del cambio climático en España,
en el capítulo sobre biodiversidad vegetal.
El informe se refiere a todo el territorio español;
por eso es difícil concretar cómo
evolucionará aquí el panorama hacia
2070 ó 2100. Aun así, Loidi da una
aproximación «con mucha cautela»
de ese escenario.
Las aguas del Cantábrico podrían
llegar a crecer unos 30 centímetros. Esto,
según Loidi, «hará peligrar
las construcciones a pie de mar. El Guggenheim
y el Kursaal se verán comprometidos. También
los cimientos de edificios del Casco Viejo bilbaíno,
aunque es posible que esto pudiera arreglarse
con algún tipo de obra. Por supuesto, el
ecosistema de Urdaibai se retirará hacia
el interior con la subida de las aguas».
Pese a todo, dentro de España, el País
Vasco «sería de las zonas menos afectadas.
Peor lo pasarán en Andalucía, mucho
más plana. Aquí, la orografía
elevada es una baza a favor».«También
se producirán pérdidas de plantas
y organismos de montaña, porque las especies
que viven en zonas más bajas subirán
buscando temperaturas más frías,
con lo cual, las de arriba irán quedándose
sin terreno», explica el biólogo.
«Y no sabemos cómo evolucionará
el sistema de explotación forestal basado
en las actuales condiciones climáticas,
cómo se adaptará a las nuevas condiciones»,
añade.
'Mediterraneización'
Loidi afirma que el clima «se calentará
sobre todo en el interior». El estudio habla
de una subida en la costa de 3 a 5 grados en verano
y de 1 a 2 en invierno. En el interior habría
que añadir dos grados más a estas
predicciones. «Esto, según la visión
pesimista, si Kioto no se respeta», señala.
En caso contrario, a todas estas temperaturas
habría que restarles un grado.
«Las precipitaciones serán más
escasas, sobre todo en verano. Excepto en las
montañas, nuestro clima, que ahora es atlántico,
se 'mediterraneizará', será más
parecido al de Cataluña», apunta
el experto. Al disminuir las lluvias, también
lo harán los recursos hídricos:
los pantanos vascos tendrán más
dificultades para mantener un nivel mínimo
de abastecimiento. Y es posible que, con el aumento
de las temperaturas, lleguen al País Vasco
insectos portadores de enfermedades hasta ahora
desconocidas en Euskadi.
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