| Margarita Martín | Directora
del Centro Meteorológico del País
Vasco
«La acción
humana es culpable del calentamiento global, pero
no sabemos en qué grado»
Las tres capitales vascas
corroboran lo dicho en París: aquí
también han subido las temperaturas.
ANE URDANGARIN
- ¿Qué incidencia ha tenido
el calentamiento en Gipuzkoa?
- Que ha habido un calentamiento generalizado
está clarísimo. La temperatura media
en el observatorio de Igeldo, uno de los más
rigurosos de la península, ha subido cuatro
décimas desde 1928 hasta el 2006, situándose
en 13,2 grados. En Irun-Hondarribia también
se ha registrado el mismo incremento, hasta llegar
a los 14,1 grados. Artikutza, en cambio, supone
una salvedad misteriosa. Según las series
de mediciones, que son perfectas, desde 1938 hasta
1978 la temperatura media es de 12,2 grados y
entre 1978 y 2006, de 12,1. Así que ha
disminuido.
- ¿Cómo se entiende este
fenómeno tan peculiar?
- Es inexplicable, aunque desde luego lo que sabemos
es que las mediciones de Artikutza se hacen en
un sitio absolutamente libre de contaminación.
En Irun-Hondarribia sí hay afección
de la contaminación de la zona, y en Igeldo,
a pesar de que es más difícil, el
régimen de brisas del nordeste puede arrastrar
polución y afectar a la estación,
aunque quede lejos.
- De todas formas, el calentamiento se
ha ido agravando en los últimos años.
- Desde 1983 todos los años, salvo 1986,
que resultó frío, han sido cálidos
o muy cálidos. No ha habido ni un año
normal.
- Se habla de que el clima camina hacia
una 'continentalización', con fríos
y calores cada vez más extremos.
- Es cierto que en los últimos años
en Gipuzkoa se han registrado veranos más
calurosos de lo normal pero no más secos,
e inviernos más fríos pero sí
más secos. No hay que olvidar que estamos
en uno de los periodos cíclicos de sequía.
- ¿Qué grado de culpa se
le puede achacar a la acción humana?
- Lo que sabemos es que efectivamente hay un calentamiento
global y que parte del problema es achacable al
ser humano, eso es seguro, porque la contaminación
del planeta no sale gratis. Lo que no podemos
decir es el grado de responsabilidad de la acción
humana, porque no tenemos datos con los que comparar
los registros actuales. No es fácil hallar
series rigurosas de mediciones de temperaturas
de épocas pasadas.
- ¿Qué repercusiones acarreará
la subida de la temperatura en Gipuzkoa?
- Las consecuencias que vaya a tener son discutibles.
No sabemos exactamente cuáles van a ser
porque es imposible calcular cómo responderá
el sistema climático.
- Hablan de inundaciones tremendas...
- Las ha habido siempre. Aquí las más
graves se registraron en 1983 y afortunadamente
no se han vuelto a repetir.
- ¿Cómo solucionar el problema?
- Lo que echamos en falta los científicos
es que, además de que lancen mensajes alarmistas,
algo que no es nuevo, digan o se debata qué
medidas se van a adoptar para atajar el problema.
Todo el mundo dice que hay que disminuir los gases
que provocan el efecto invernadero, pero no se
habla tanto del cómo. El presidente francés,
Jacques Chirac, ya apunta hacia el carbón,
que antes era muy contaminante, pero ahora no
lo es porque se gasifica en las centrales de ciclo
combinado. ¿Llenamos el país de
centrales solares y eólicas? Hay un tercer
equipo del Grupo Intergubernamental para el Cambio
Climático que abordará estas cuestiones.
Pero lo cierto es que hace falta tomar medidas
drásticas y urgentes.
- ¿Ve a la población concienciada
para dar este paso?
- Creo que hacen faltan campañas de sensibilización
para que se asimile que las medidas que hay que
adoptar para atajar el problema no van a gustar.
No hay que olvidar que, además de una responsabilidad
individual, tenemos una responsabilidad colectiva,
que es lo que nos diferencia de los pingüinos
o los pájaros. Tenemos que tomar conciencia
del uso y mal uso de la energía, asumir
que el nivel de derroche actual es insostenible
y pensar en qué planeta les vamos a dejar
a nuestros nietos. La medida fundamental, además
de la modificación del combustible, es
el ahorro energético, y no es fácil
que la gente asuma que quizás hay que pasar
un poquito de calor y no hay que encender el aire
acondicionado y que las calefacciones no pueden
estar a tope.
3 de febrero de 2007
|