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Pedro Carnicer | Director de la unidad de fundición de Inasmet-Tecnalia
«Si la siderurgia y la fundición no reciclan, el planeta se llena de chatarra»
El congreso Eurofond abordará a finales de mes en San Sebastián los problemas de ahorro de materias primas y energía en las fundiciones europeas.

JOSEAN BLANCO


Los días 30 y 31 de este mes se celebrará en el Auditorio del Parque Tecnológico de San Sebastián el congreso internacional Eurofond. Organizado por Cetif y por Inasmet-Tecnalia, el congreso tendrá como objetivo estudiar el ahorro de materias primas y energía para la fundición férrea. Pedro Carnicer, director de la unidad de Fundición de Inasmet-Tecnalia, explica las claves de este congreso.

- ¿Es la primera vez que se celebra este congreso?
- No, este es ya el tercer congreso internacional de Eurofond. El congreso surge fruto de la alianza que Inasmet establece en el año 2000 con el Centro Técnico de Industrias de la Fundición de París (Cetif). Entre las estrategias que se establecieron está la celebración de un congreso internacional bianual. El primero se celebró en San Sebastián y el último en La Rochelle. Esta vez nos volvía a tocar a nosotros.

- ¿Cuál es la idea general del congreso?
- El ahorro. El congreso quiere subrayar el peso económico de las materias primas y de la energía en la fabricación de las piezas fundidas. Además, la coyuntura actual, con incrementos de precios de hasta un 140% en los últimos 15-16 meses, ha convertido a la materia prima en algo determinante por su precio.

- ¿A qué se debe este aumento de los precios?
- A la escasez. Los países asiáticos están acaparando la materia prima. O al menos esa es la excusa que ponen los proveedores para la subida. Algunos de los ponentes del congreso nos contarán esto al detalle.

- ¿Qué estrategias estudian para luchar contra estas subidas?
- En el tema de las materias primas se está trabajando desde varias vertientes. ¿Qué ocurre con ellas? ¿Vamos a seguir teniendo materias primas? ¿A qué precio? ¿Qué alternativas tenemos? En nuestro sector se da el hecho curioso de que los propios clientes pueden ser a su vez los proveedores de la materia prima. Una de las materias primas más importantes de las fundiciones son los «paquetones» de automoción, los recortes de chapa de fábrica que se introducen en los cubilotes para fundirlos y obtener el metal. Se puede dar la paradoja de que el fabricante de automóviles le pida al fundidor un descenso de precios del 3% y sin embargo le venda al fundidor la materia prima más cara. Es decir, suben sus precios en función de la oferta y no sólo impiden que se repercuta el incremento de precio sino que además solicitan una bajada.

- ¿Y qué hacen para que el mercado no les devore?
- Intentamos funcionar de forma mancomunada para reducir costes. La Federación Española de Asociaciones de Fundidores (Feaf) es quien intenta defender el poder de las industrias, para que se pueda ir a esas subastas con fuerza suficiente para realizar compras mancomunadas.

- ¿Funciona la estrategia?
- Pues por mucha presión que se haya hecho, los resultados están a la vista: los precios de la materia prima se han duplicado. En teoría cuanto más fuerza tienes a la hora de comprar más influencia puedes tener a la hora de ajustar los precios. Pero la pequeña fundición en estos momentos está al pairo de lo que ocurra.

- ¿También se realizan compras mancomunadas de energía?
- Sí. De hecho, hay ponencias que analizarán qué ha pasado con la liberación de la energía y con las grandes subastas.

- ¿Van a proponer estrategias internacionales comunes?
- La problemática aquí y en Francia es distinta. Ellos disponen de un sector nuclear muy potente que funciona con otros precios. Pero durante mucho tiempo ha habido una gran unión entre los fundidores de Euskadi para hacer compras mancomunadas. La Feaf va a contar esta experiencia en una de las ponencias. Durante mucho tiempo han conseguido mantener cierta independencia comprando energía a quien hiciera falta y resultara más rentable. Con la liberalización, lo que se pensaba que podía ser una ventaja está teniendo ciertas complicaciones y hay que buscar nuevas estrategias.

- ¿Por qué están teniendo problemas?
- Porque pensábamos que iba a existir una mayor competencia en precios, pero da la impresión de que no es así.

- Es decir, que los precios se están igualando por arriba
- Esa es la impresión que da.

- Resumiendo, materias primas y energía cada vez más caras. ¿Entonces?
- Cuando no hay materias primas tradicionales se buscan otras. Podrían ser los residuos. Este es un aspecto que socialmente no se percibe y, sin embargo, es muy importante. Siempre vemos al sector de la fundición como un sector sucio, que echa porquería, que poluciona; pero no nos damos cuenta que la siderurgia y la fundición degluten todos los residuos y desechos de los procesos industriales o de fin de uso de nuestros propios aparatos (coches, electrodomésticos). Si la siderurgia y la fundición no reciclaran esto, el planeta estaría lleno de montones de chatarra y de desechos. Las cementeras consumen neumáticos, la siderurgia y la fundición chatarra. Sería interesante hacer un balance global de lo que estas industrias perjudican al medio ambiente y lo que ayudan a mantenerlo.

- ¿Cómo aborda el sector de la fundición el problema de los residuos?
- Lo mejor que puede hacerse con un residuo es intentar valorizarlo en lugar de consumir medios y recursos para hacerlos inertes, pues de ese modo sólo se consigue aumentar el tamaño de los vertederos y gastar más dinero y energía. Hay que valorizar los residuos a través de su reutilización, bien interna en el propio proceso industrial o en otra industria. Las arenas de fundición son uno de nuestros residuos más importantes y ya están siendo reutilizados por la industria cementera. En los últimos años hemos desarrollado un proyecto de investigación entre distintos agentes (Asociación de Fundidores, Inasmet, Labein, cementeras) que pasará de aquí a final de año a la fase industrial para gestionar los residuos de fundición. La empresa se llamará Ecofond y estará en Salvatierra. Se tratarán las arenas que llegan de la fundición para convertirlas en materias primas para las cementeras.

- ¿Qué importancia tiene el sector de la fundición para Inasmet?
- Para Inasmet la fundición es muy importante. No sólo porque existe un gran número de fundiciones en nuestro entorno (el 80% de las existentes en España están en Euskadi) sino porque están en el origen de nuestra fundación. Inasmet nació de la asociación técnica de fundidores de Gipuzkoa en 1962. Inicialmente se hacían análisis de materiales y control de productos. Con el tiempo fue creciendo y convirtiéndose en I+D no sólo en fundición sino en resto de materiales (cerámicas, composites) y comienza a crecer. Pero sentimentalmente nuestra identificación con el sector es muy fuerte. En cierta manera, Inasmet es el brazo tecnológico del sector de la fundición.

- ¿Y, a su vez, son Tecnalia Fundición?
- Tecnalia Fundición surge en 2004 cuando se selecciona a la fundición como sector estratégico dentro de la corporación Tecnalia. La corporación está formada por cinco centros tecnológicos fundadores (Labein, Robotiker, Esi, Azti, Inasmet) y algunos otros que están en proceso de adhesión. Somos más de mil cien personas y nos complementamos geográfica y tecnológicamente (tecnología, robótica, biomarítima, software, materiales).

- ¿Qué ventajas aporta al sector pertenecer a una corporación tecnológica?
- Nos aporta un valor fundamental respecto a otros centros de fundición, y es que la amplitud de los sectores a los que atendemos (aeroespacial, energía, fundición, siderurgia, informática, etc.) nos permite tener una perfecta integración de toda la cadena de valor. Por ejemplo, el conocimiento profundo del sector de la automoción, del medio ambiente, del proceso de los materiales para buscar mayor sostenibilidad industrial, de las materias primas, de la energía, de las nuevas tecnologías, hace que aportemos valor a la fundición. De este modo podemos integrarnos mejor en su propia estrategia y anticiparnos a sus problemas.

- ¿Por ejemplo?
- Nosotros pensamos en las necesidades futuras de nuestros clientes. Pongamos el caso de los coches híbridos. Si acaban imponiéndose (y todo apunta a que así será) el que fabrica los bloques de combustión del motor de gasolina tendrá que ir pensando en qué va a fabricar posteriormente, porque antes o después, se le acabará el negocio. Nosotros tenemos una visión mas global del negocio que favorece a nuestro cliente.

- ¿Y logran que las empresas colaboren entre sí?
- Hace 20 años era impensable que los competidores se sentaran a la misma mesa para intentar avanzar técnicamente en algún campo. Desde hace años, a través de la Asociación de Fundidores, se crearon una serie de comisiones técnicas comandadas desde el punto de vista técnico y logístico por Tecnalia. Y ahora hay un número importante de empresas que están avanzando de manera común y que, una vez hayan incorporado estos procesos, seguirán siendo tan competidoras entre ellas como hasta entonces, pero estarán en disposición de abordar de mejor forma nuevos retos de competitividad.

- ¿Cómo funcionan estos grupos de trabajo?
- Actualmente hay cuatro comisiones: hierro para automoción, hierro para piezas grandes (eólico), acero y metales no férreos. En ellas están las empresas más grandes del sector de toda España. En ellas se presentan los temas de interés de las empresas. Se comentan y se identifica si son de interés común. Si es así se priorizan y se busca información a nivel internacional para ofrecer en la comisión. Este sería el nivel más básico. Otras necesitan de más desarrollo y se intentan establecer proyectos que luego se llevarán a las administraciones para pedir apoyos. Por ejemplo, para desarrollar nuevos sistemas de fusión. Una vez que estén avanzados los proyectos cada productor los incorporará a su proceso productivo.

- Hemos hablado anteriormente de reciclaje pero, ¿cómo aborda el sector el problema de las emisiones contaminantes?
- Hay que buscar un equilibrio entre sostenibilidad industrial y medio ambiente. Se ha hecho un importante esfuerzo para definir los límites de contaminación en función de las mejores técnicas existentes hasta la fecha. En 2005, más de una treintena de empresas de fundición de Euskadi firmaron unos acuerdos voluntarios con Ihobe para reducir sus emisiones y ser respetuosos con el medio ambiente. Estamos por debajo de los límites establecidos en emisiones de CO2. También hay un proyecto europeo en ciernes que abordará el problema de las dioxinas.

- ¿Qué es el ecodiseño del que hablarán en el congreso?
- Es el diseño de piezas y materiales que desde el momento de su concepción ya se piensa en reciclar.

- ¿Porque obliga la ley?
- No sólo por eso. Existe un compromiso de las empresas por el medio ambiente y hay, desde luego, un interés económico. Los que antes lleguen a incorporar etiquetas verdes a sus productos tendrán mejores resultados económicos y estarán mejor vistos y mejor situados desde el punto de vista competitivo. En calidad y ecodiseño el sector que más arrastra es la automoción.

- ¿Inasmet funciona de forma autónoma o depende de la administración?
- El Gobierno Vasco nos encarga una serie de proyectos de interés común al tejido industrial de Euskadi. Los desarrollamos, para beneficio genérico, en etapas en las que para la industria el riesgo es mayor o incluso el interés está lejano. Pero los órganos de gobierno, el patronato, son industrias. Empresas que tienen un interés en el desarrollo tecnológico de sus sectores y que por eso participan en la determinación de las líneas de investigación de Inasmet.

Ángel Borja

Pedro Carnicer posando en los laboratorios de la corporación tecnológica en Miramón. [LUSA]



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