| Jaime Orfila | Director general
de Evaluación y Acreditación de
la Conselleria de Salud del Gobierno Balear
«Las incineradoras
actuales no deben causar preocupación»
Aguilar asegura que
ir destruyendo los ecosistemas es destruirnos
a nosotros mismos, pero concreta que hay especies
que en el momento en que se hace una buena gestión
de ellas, se recuperan con una gran facilidad
FERNANDO SEGURA
Jaime Orfila fue vicepresidente del Colegio de
Médicos de las Baleares durante el polémico
proceso que llevó a la construcción
de la incineradora de Mallorca. Defiende la incineración
como un sistema óptimo, siempre que se
haga con la mejor tecnología. Señala
que el Plan de Residuos de la Diputación,
que incluye la incineración, «es
serio y riguroso». Orfila es director general
de Evaluación y Acreditación de
la Conselleria de Salud del Gobierno Balear.
- ¿Por qué ha aceptado
usted formar parte del comité de expertos?
- Hace diez años se produjo en
Baleares un debate en torno a la incineración.
Empecé a analizar el asunto y a participar
en foros. Las entidades sociales, políticas,
los grupos profesionales y las administraciones
buscamos las fórmulas más favorables.
En Baleares hemos vivido el paso de una situación
caótica, con más de un centenar
de vertederos, algunos ilegales y otros incontrolados,
a una posición modélica. Mi implicación
me ha hecho ser sensible a la solicitud de compartir
la experiencia con Gipuzkoa
- Usted era vicepresidente del Colegio
de Médicos durante el desarrollo del Plan
de Residuos y más de doscientos médicos
se posicionaron en contra de la planta. ¿Cómo
gestionó aquella situación?
- Establecimos foros de debate en los
que estuvieron invitados todos los colectivos
interesados. Se recogieron puntos de vista complementarios,
permitiendo llevar a cabo un proyecto de tratamiento
de residuos favorable y en primera línea
de nuestro entorno desarrollado.
- ¿Sigue esa oposición?
- La incineradora lleva funcionando ocho
o nueve años. Durante este tiempo, ha habido
diversos cambios políticos y la competencia
en residuos ha ido cambiando de manos. Creo que
todo el prisma político en algún
momento ha tenido responsabilidad ejecutiva en
esta cuestión. En estos momento, hay un
amplio consenso sobre la gestión de los
residuos. De un gran debate, nació un gran
consenso. Los ecologistas, los vecinos...todos
pudieron mostrar sus inquietudes.
- ¿El funcionamiento de la planta
es óptimo?
- Los datos son favorables. Dos veces
al año se hacen mediciones expresas sobre
la cantidad de dioxinas que se vierten a la atmósfera.
Las contrastamos con la legislación y los
resultados están dentro de lo estipulado.
- ¿Como médico está
en condiciones de afirmar que las incineradoras
no contaminan, no emiten dioxinas y, por tanto,
no son dañinas para las personas?
- A lo largo de estos años hemos
determinado exactamente la cantidad de dioxinas
que emite la incineradora de Mallorca. Las cantidades
son ínfimas. Por tanto, cuando se habla
de dioxinas en la atmósfera, tenemos que
pensar en otras fuentes, como la industria o el
tráfico. Hace veinticinco años,
cuando la tecnología era incipiente, las
dioxinas que se emitían eran considerables,
pero ahora se han reducido a la mínima
expresión.
- ¿Si los datos son objetivos,
por qué en la comunidad científica
no hay unanimidad a la hora de determinar si son
contaminantes o no?
- Nuestros datos indican que la basura
presenta antes de la incineración una cantidad
de dioxinas superior a la que sale a través
de los gases, escorias o cenizas después
de su combustión. Estos son datos conocidos
por la comunidad científica. Ahora bien,
para obtener estos resultados las plantas deben
disponer de filtros y los residuos ser tratados
a temperaturas entre 1.000 y 1.100 grados... No
se trata sólo de quemar, hablamos de tecnologías
avanzadas.
- ¿Qué hacen ustedes con
las cenizas y escoria?
- La escoria se reutiliza para asfaltado,
mobiliario urbano... En las cenizas se concentran
los elementos tóxicos. Se depositan en
lugares especiales.
- ¿Qué le diría
a una familia que va a vivir cerca de una incineradora
para tranquilizarla, dados los mensajes contradictorios
qué está recibiendo?
- No hay motivo para precuparse. Los
datos indican que en las condiciones previstas
en el Plan de Residuos de Gipuzkoa, la repercusión
de la incineradora sobre los ciudadanos no se
traducirá en ningún tipo de enfermedad.
El trabajo es serio y riguroso.
- ¿Viviría usted cerca
de una incineradora?
- En Europa, están integradas
en las ciudades. No tendría inconveniente
en vivir cerca de una planta, siempre que se me
garantizara el acceso a la información
sobre su funcionamiento.
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