| Luis Mari Oyarbide | Diputado
foral para el Desarrollo Sostenible
«El Plan de Residuos
de Gipuzkoa no se va a reabrir»
El diputado afirma que
el contenido del Plan de Residuos no puede replantearse,
ya que logró un nivel de «consenso
sin precedentes» y fue elaborado por «los
mejores técnicos»
FERNANDO SEGURA
El Plan de Residuos de Gipuzkoa sigue adelante
y su contenido no es discutible. Así de
rotundo se muestra Luis Mari Oyarbide, diputado
foral de Desarrollo Sostenible, frente a las críticas
vertidas por el alcalde de San Sebastián,
Odón Elorza, que propugna sistemas alternativos
a la incineración para el tratamiento de
los residuos. Oyarbide señala que el documento
cuenta con un respaldo técnico e institucional
sin precedentes. Añade que si el Ayuntamiento
de Donostia acuerda una ubicación para
la incineradora dentro del municipio distinta
a la de Aritzeta y esta localización es
aceptada por el resto de mancomunidades, la Diputación
no pondría objeciones a ese nuevo emplazamiento.
- El Plan de Residuos vive momentos de
incertidumbre, debido a la oposición del
alcalde de San Sebastián a la construcción
de la incineradora en Aritzeta y al cuestionamiento
que hace Miguel Buen, secretario general del PSE
en Gipuzkoa, al proceso de elección en
el que se decidió este emplazamiento. ¿El
plan ha descarrilado?
- El plan no ha descarrilado. Se encuentra
en un momento complicado, pero los acuerdos que
se alcanzaron continúan vigentes. Por tanto,
el Plan de Residuos sigue firme.
- ¿El hecho de que el PSE cuestione
el proceso de elección no es un misil en
la línea de flotación del plan?
- El proceso fue pactado entre todos
los representantes institucionales y políticos
con presencia en la Comisión de Seguimiento
del Plan de Residuos de Gipuzkoa. Me parece grave
que empecemos a cambiar de una visión institucional
a una visión política para dar respuesta
al reto de los residuos. Espero que los socialistas
reconsideren este giro que están comenzando
a dar y se vuelvan a centrar en resolver el problema
de las basuras, es decir, en lo verdaderamente
importante para todos.
- Los socialistas alegan que en el proceso
de selección que llevó a elegir
Aritzeta existió cierta trampa, al tener
San Sebastián un solo voto, al igual que
otros municipios, cuando su población y
peso específico en el territorio es mucho
mayor...
- El PSE debió haber previsto
este hecho cuando pactamos el proceso de toma
de decisiones. No me parece razonable que se discuta
el proceso en función del resultado.
- ¿Una salida para desbloquear
la situación sería pactar con Elorza
una ubicación para la planta distinta a
Aritzeta, pero manteniéndola en Donostia?
- Esa pregunta debe hacérsela
a las mancomunidades, que son las competentes
en este tema.
- ¿En todo caso, la Diputación
vería con buenos ojos esa posibilidad?
- Si hay un consenso suficiente en el
Ayuntamiento de San Sebastián y ese acuerdo
obtiene el respaldo de las mancomunidades, la
Diputación no tendría nada que objetar
a esta solución. El contenido del Plan
de Residuos no es negociable, pero sí una
localización distinta para la incineradora
dentro de Donostia.
- ¿Le sorprende la actitud que
mantiene el PSE en las últimas semanas
respecto al plan?
- Me sorprende y me preocupa. Quiero
creer que los socialistas volverán a una
posición centrada en la búsqueda
de soluciones para los guipuzcoanos. Ahí
es donde todos conseguimos en su momento el nivel
suficiente de consenso para poner en marcha el
plan. El PSE debe reflexionar en que por encima
de los intereses de partido están los intereses
de los ciudadanos.
- ¿Mantiene contactos con Elorza
para reconducir la situación?
- Envié un escrito al alcalde
de Donostia hace bastante tiempo invitándole
a reunirnos, pero no he tenido respuesta.
- Se están cargando mucho las
tintas sobre las actitudes del PSE hacia la incineradora,
pero tampoco parece que PNV y EA tengan muy claro
este tema, si atendemos al referendum convocado
en Zestoa, con un alcalde del PNV, o la postura
adoptada por Usurbil, con alcalde de EA...
- En Usurbil se tomó una decisión
sobre cuál de las opciones posibles era
la más adecuada, al igual que hicieron
todos los municipios y mancomunidades. Al final,
en los municipios estamos en lo de siempre. Es
humano evitar que a uno le toque acoger la parte
menos atractiva de las soluciones. Sin embargo,
la responsabilidad institucional tiene que imperar.
- ¿Se está resquebrajando
el consenso institucional que caracterizó
el proceso de elaboración del plan y de
elección del emplazamiento de la incineradora?
- Parece que sí.
- ¿Qué posibilidades existen
de recomponer la situación?
- La posibilidad está en manos
de quien se ha separado de ese nivel de consenso.
Los demás seguimos en la misma posición
que manteníamos al inicio del proceso:
encontrar soluciones y que éstas sean consensuadas.
Ese acuerdo se ha roto por parte del alcalde de
San Sebastián. Elorza mantiene una posición
casi personal, dado que el Ayuntamiento ha ratificado
el Plan de Residuos de Gipuzkoa. Espero que esa
posición personal no arrastre a otros,
ya que haría un flaco favor a los guipuzcoanos.
- Cuando dice a otros, se refiere al
PSE...
- Efectivamente.
- ¿La Diputación, ante
esta situación de bloqueo, podría
plantearse dejar de tutelar el proceso, de forma
que sean las mancomunidades las que resuelvan
el problema, puesto que son ellas las competentes
en esta materia?
- La Diputación participa en este
proceso a petición de las mancomunidades
y dentro de un consenso institucional. Mientras
ese consenso se mantenga, o se recupere, seguiremos
colaborando. Pero que quede claro que no es responsabilidad
de la Diputación recuperar un consenso
que ella no ha roto.
- ¿Cabría la posibilidad
de que la Mancomunidad de San Marcos tenga que
buscar por sí sola una solución
a las basuras, debido a la oposición del
alcalde de Donostia a la incineradora, y que el
resto de mancomunidades de Gipuzkoa sigan desarrollando
el Plan de Residuos y encuentren otra ubicación
para la planta, en la que se diera tratamiento
a los residuos del territorio, excepto a los de
la capital?
- Habría que preguntárselo
a las mancomunidades. No obstante, palpo en estos
organismos una gran preocupación y algunos
niveles de indignación hacia la actitud
de Elorza. Existe esa posibilidad. No sólo
podría ocurrir que las demás mancomunidades
decidieran continuar al margen de San Sebastián,
también sería posible que los municipios
que forman San Marcos, excluido Donostia, planteen
su propia solución. Ahora bien, estas alternativas
no serían positivas para la resolución
del problema.
- ¿La Diputación se plantea
iniciar el proceso desde cero?
- Esa situación es imposible a
estas alturas. El Plan de Residuos de Gipuzkoa
ha supuesto un esfuerzo enorme de la Diputación,
de las mancomunidades y de diversos agentes sociales.
En la reflexión y análisis que llevaron
a la elaboración del plan participaron
más de un centenar de técnicos y
de ciudadanos, en diversos talleres. La elaboración
del documento se ha desarrollado durante casi
tres años. El problema de las basuras requiere
soluciones urgentes y plantearse comenzar de cero
es inaceptable. La Diputación no aceptará
que nadie cuestione el plan, porque si en algo
tenemos competencia es en la elaboración
y aprobación del mismo.
- Es decir, la incineración, junto
al resto de medidas contenidas en el plan, no
es cuestionable, pero sí se podría
negociar una nueva ubicación para la incineradora
dentro del municipio de Donostia...
- La Diputación ha buscado todos
los consensos para aprobar este plan y, por tanto,
su contenido no es discutible. En cuanto a la
puesta en marcha del mismo, la Diputación
no es competente y, por tanto, las mancomunidades
deben fijar su posición. Por tanto, si
en el Ayuntamiento de Donostia existe un consenso
sobre una nueva ubicación y esta es aceptada
por las mancomunidades, la Diputación no
pondrá objeciones.
- ¿El Ayuntamiento de San Sebastián
tiene la posibilidad legal de paralizar la construcción
de la incineradora, mediante la no concesión
de licencias, o la Diputación puede hacer
valer su criterio, por encima del municipio?
- La Diputación tiene herramientas
jurídicas suficientes para que prevalezca
su posición. Están pensadas para
resolver cuestiones de interés supramunicipal,
evitando el bloqueo que pueda ejercer un solo
municipio. Sin embargo, en un tema como este,
yo hago votos para que la solución final
se consensúe.
- ¿En caso extremo, utilizaría
estas herramientas?
- Si las mancomunidades así lo
decidieran, sería la obligación
de la Diputación, como institución
territorial de Gipuzkoa.
- El reloj sigue corriendo y San Marcos
se cerrará en 2009, estirando al máximo
su vida útil...
- El vertedero de San Marcos se cerrará
antes de que dé tiempo a poner en marcha
la incineradora. Durante ese periodo, San Sebastián
tendrá que pedir al resto de comarcas que
sean solidarias con la capital, con el fin de
que acojan su basura hasta la apertura de la planta.
Éste es un tema que debe ser objeto de
reflexión a la hora de valorar los niveles
de responsabilidad de cada uno. Estamos en la
cuenta atrás para resolver el problema
de las basuras, ya no es tiempo de controversias.
| «El plan
se adapta a la realidad de Gipuzkoa»
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- ¿El Plan de Residuos ha
estudiado en profundidad alternativas para
el tratamiento de residuos que no sean la
incineración?
- El documento analiza siete
alternativas: tres están basadas
en la incineración y cuatro en otras
alternativas. La decisión unánime
de todas las mancomunidades y de la Diputación
fue que la solución más favorable
para las características del territorio
de Gipuzkoa pasa por la incineración.
- ¿No es
posible aplicar en Gipuzkoa el modelo de
Navarra o de Álava, que resuelven
el problema sin necesidad de quemar la basura?
- Las características
físicas de Gipuzkoa hacen imposible
trasladar aquí esos modelos. Esos
territorios tienen superficies muy superiores
a las de Gipuzkoa, con grandes espacios
libres y mucha menos población. Aquí,
encontrar entre cinco y ocho hectáreas
para la incineradora ha sido un gran problema,
imaginemos lo que supondría buscar
ocho vertederos del tamaño de San
Marcos repartidos por el territorio. Es
materialmente imposible.
- La Diputación
tiene que entender que a una parte de los
ciudadanos se le haga muy difícil
creer que no exiten alternativas a la quema
de basura...
- Existen soluciones tecnológicas
distintas a la incineración, pero
requieren vertederos controlados. Hay varias
experiencias en España de plantas
de tratamiento mecánico-biológico
que, al final, no son más que un
vertedero con un sistema de inertización
previa. Es decir, si optáramos por
esta solución, tendríamos
que encontrar en el entorno de San Sebastián
un nuevo vertedero con una extensión
de 50 hectáreas y otros tantos en
el resto de mancomunidades. Navarra, Álava,
Castilla o Valencia se lo pueden plantear,
pero no Gipuzkoa, con la máxima densidad
de población del Estado español
y con una enorme carencia de suelo para
cualquier actividad.
- También
la incineradora necesita un vertedero para
las cenizas que genere...
- Sólo iría
al vertedero el 3% del volumen de basura.
Es decir, un vertedero como el de San Marcos
resolvería las necesidades de Gipuzkoa
durante más de un siglo.
- ¿Optar
por la incineración no puede desmotivar
a los muchos ciudadanos que ya están
acostumbrados al reciclaje y que utilizan
los contenedores de forma ejemplar?
- Ese es un mito que no
se sostiene. Los países que utilizan
la incineración para eliminar la
fracción de residuo no aprovechable
son precisamente los que alcanzan cotas
más altas de reciclaje. Este es el
caso de Holanda, Austria, Alemania o Dinamarca.
- ¿Por qué
los guipuzcoanos deben confiar en el Plan
de Residuos?
- En su elaboración
han participado los técnicos de mayor
nivel del Estado español, así
como los de la Diputación, las mancomunidades
y el Gobierno Vasco. También se ha
contado con representantes de organizaciones
sociales. Es un plan que ha alcanzado un
grado de respaldo técnico que no
he conocido en otra materia. Tiene detrás
un proceso de muchísimo trabajo realizado
por guipuzcoanos para dar servicio a los
guipuzcoanos. No es algo impuesto desde
fuera, sino un plan que ha surgido del propio
territorio y, por tanto, adaptado a la realidad
guipuzcoana. Los ciudadanos han de tener
confianza en que se ha redactado con el
máximo rigor.
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