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El profesor Martínez de Pisón pide en Zumardi
una defensa «moral» y «cultural» de las montañas
«La montaña
es una patria común para los alpinistas,
al margen de etnias y culturas», afirmó
BEATRIZ LIRIO (29-IV-2004)
Eduardo Martínez de Pisón es un
científico atípico que sabe conjugar
a la perfección la ciencia más rigurosa
y analítica con la adrenalina de la aventura.
Viajero infatigable, ha recorrido los más
inhóspitos lugares del planeta en su afán
por estudiar dos de sus pasiones: los glaciares
y los volcanes. Premio Nacional de Medio Ambiente
(1991) por sus estudios de la geografía
de la naturaleza y por la defensa de las montañas
y catedrático de Geografía Física
de la Universidad Autónoma de Madrid, este
profesor y explorador fue ayer el invitado clave
en la Jornadas de la Naturaleza 'Zumardi', que
durante estos días se están celebrando
en Tolosa.
«Las montañas son un archipiélago
suspendido en altitud que flota sobre el otro
mundo, pero que a lo largo de todo el globo es
una patria común para todos los alpinistas,
al margen de etnias y culturas», afirmó
convencido este geógrafo, que se ha adentrado
en la Antártida, la Tierra de Fuego y Groenlandia
para estudiar in situ los fenómenos naturales
en su estado más puro. Durante su ponencia
hizo un recorrido bibliográfico en un apasionante
viaje al interior de la cultura de la montaña.
«Son muchos los exploradores que han divulgado
sus experiencias y enseñanzas y han rendido
culto a las montañas, a través de
los libros. Precisamente incidir en la educación
medioambiental es fundamental para gestionar y
conseguir un desarrollo sostenible del medio natural»,
precisó Martínez de Pisón.
Este estudioso del planeta considera a la montaña
como «la Gran Naturaleza en la que los hombres
nos sentimos identificados». «El hombre
-añadió- es hijo de la Tierra y
como tal debe aprender a respetarla, valorarla
y cuidarla para las posteriores generaciones»,
subrayó.
Considerado como uno de los investigadores más
experimentados en la formación geológica,
en la explicación de las cordilleras montañosas
de la península y también de las
principales cadenas mundiales, Eduardo Martínez
de Pisón hizo una llamada a la defensa
y conservación de las montañas,
pero no desde una perspectiva meramente ecológica
o biológica, sino también social,
cultural y moral.
«En la actualidad ha aumentado considerablemente
la conciencia medioambiental y eso es un paso
decisivo e importante. Pero el reto al que debemos
llegar es tener, como existe en Francia, país
vecino, una ley del paisaje que cubra la totalidad
del territorio: montañas, ríos,
valles, ciudades, puertos, playas...», explicó.
Martínez de Pisón trabaja también
en el Plan de Ordenación de los Recursos
Naturales (PORN) de la Sierra de Guadarrama. |