La Diputación dispondrá
en cuatro meses de un plan para el tratamiento
de los residuos que se generan en las explotaciones
agroganaderas. Con esta medida se pretende evitar
el vertido de purines en lugares inapropiados
y la consiguiente contaminación del entorno,
especialmente tramos de ríos.
La elaboración de este plan fue explicada
ayer en las Juntas Generales. La Comisión
para el Desarrollo Rural debatió una
propuesta de Aralar en la que se pedía
la construcción de una planta de metanización
en Asteasu para transformar los purines en energía.
La propuesta no salió adelante, por considerar
la mayoría de los grupos que Gipuzkoa
no necesita una instalación de este tipo.
Jon Andoni Antxuetegi, juntero del PNV, explicó
que en la actualidad los baserritarras depositan
los purines en terrenos de su propiedad para
aprovecharlos como abono. El transporte es costeado
por la Diputación. La institución
foral ha adjudicado a una empresa esta labor.
Los camiones que trasladan los residuos se controlan
mediante GPS, de forma que se tiene constancia
del lugar donde depositan.
La institución foral pretende que cada
explotación disponga de un plan de gestión
de purines ajustado a sus características.
Entre las novedades se encuentra que los restos
orgánicos del ganado se verterán
en los terrenos indicados por los técnicos
forales. Hasta ahora, se depositaban donde el
baserritarra creía conveniente.
En el caso de que un caserío genere
más purines de los que necesite, el excedente
se llevará a otra explotación
que lo demande. En Zizurkil se dispone de 62
hectáreas en las que depositar estos
excedentes.