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Todo el mundo está confuso. Y yo que vivo en un taxi, porque no conduzco, y el abuelo de Letizia era taxista, me hablan también, están confusos, a veces me han dicho, “pero qué pintamos nosotros en relación con la familia real”. Digo, todos somos nosotros, y desde que este genealogista ha descubierto que Letizia es mucho más reina que Doña Sofía porque sus antepasados vienen del siglo XII, no sé el de ustedes, me imagino que también. Este hombre me ha dicho que nunca me ha visto por los archivos. Yo pienso contestarle que para saber que un huevo está podrido yo no me lo tengo que comer entero; a veces con olerlo sabe uno que esto ha sido, como dirían los asturianos, una baballada, y no traduzco la palabra, porque es una palabra bastante grosera, pero lo han dicho los propios asturianos cuando han leído la historia genealogista que han encontrado, por fin, algo que yo creo que la familia real no pretendía; que no sé quién ha sido quién ha dado esta idea: si habrá sido la fundación Príncipe de Asturias. "No sé, hay que estar medio loco para intentar buscar estos orígenes cuando pienso que lo que mejor tiene Letizia fíjese es su familia"; no estoy hablando con segundas, no estoy hablando en bromas; les estoy hablando muy seriamente.
Es decir, su abuelo era una persona modesta, fíjese que en la época que era taxista en Madrid, y eso me lo han contado los propios taxistas que yo me encuentro y que fueron antiguos compañeros de él, de Francisco, dicen era un líder comunista, sumergido, porque en aquella época no se podía decir que era comunista y que organizó la primera huelga de taxistas en pleno franquismo puro y duro, porque los taxistas en Madrid llevaban uniforme, y llevaban gorras, y cuando llegaba el mes de agosto no había quien aguantara aquel uniforme. Entonces, organizó una huelga y todos los taxistas, capitaneados por Francisco Rocasolano, todos fueron al frente de civiles para arrojar las gorras. Le sancionaron, pero era un hombre muy revolucionario. Lo que ocurre es que cuando se anuncia el compromiso, yo creo que la Familia Real no sabe nada de nada. Pero que tampoco tiene nada de malo, porque era un hombre honesto; y punto.
Y tengo que decir que es la única historia en la que la familia no ha rentabilizado el parentesco, que eso es lo que temía el conde de Barcelona. A veces, cuando yo hablaba con él y hablamos del futuro sentimental del Príncipe, decía “a mí me gustaría, por supuesto, que la futura reina fuera española”, porque ya llevábamos tres reinas extranjeras; que fuera española. Pero me preocupa que la familia rentabilice o intente rentabilizar el parentesco. Solamente había un caso, el de Iñaki Urdangarín, aceptando que es un matrimonio por amor por supuesto. Ahora, la preocupación que hay en las monarquías y, también lo ha dicho Doña Sofía en ese libro que tanto daño le ha hecho, es algo que yo siempre lo intuí pero claro nadie me lo había confesado, pero lo ha dicho la Reina, palabra de Reina. El Rey nunca abdicará; se morirá como Rey; se cumplirá la famosa frase: “El Rey ha muerto; viva el Rey”.
¿Por qué? Todas las monarquías están iguales; ningún rey se atreve a dejar el “negocio” en manos de unos herederos; y una heredera que no se sabe qué concepto tienen de la institución. Porque, fíjese, si yo tengo un concepto muy respetable y respetuoso sobre la monarquía, que "si yo tengo algún resentimiento con el príncipe Felipe es porque ha antepuesto su devoción a su obligación cuando eligió la persona para casarse." Por supuesto, ¡qué fantástico!, ¡que todo el mundo se case con quien quiera! Por supuesto, eso de los matrimonios de estado, tan crueles ellos, que funcionaban muy bien, duraban hasta la muerte. Pero desde que los príncipes empezaron a casarse por amor y el amor es muy vulnerable y la convivencia a veces muy dañina, si no se sabe administrar con generosidad, con fantasía.
Cuando antepuso su devoción a su obligación, dije ¡caramba, caramba, esto no me gusta!, porque después de la experiencia de aquellas pobres muchachas llamada Eva Sannum, que tanta tinta corrió sobre el tema, hasta el extremo que el Rey tuvo que intervenir y poner punto final. Aquella relación es donde hay que agradecerle al príncipe; en aquellos momentos yo se lo agredecí, porque violentó sus sentimientos. Estaba a punto de casarse, tan a punto que se lo comunicó al presidente Aznar y el presidente Aznar horrorizado, llamó al Rey y le dijo “que es que ha dicho que se va a casar”, y como había habido tanto debate mediático, pues había hecho aquella boda imposible. Claro, lo que se quiso evitar. Esto fue un anuncio por sorpresa para evitar la polémica mediática, pues de haberla habido les digo a ustedes eso, créanme, esta boda no se hubiera celebrado. Lo mismo que si hubiera vivido el conde de Barcelona tampoco se hubiera celebrado, ni mucho menos; lo mismo que si hubiera vivido la reina Victoria Eugenia, Alfonso Borbón Dampierre tampoco se casa con la nietísima de Franco. Las cosas como son.
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