A través de Internet voy a formar el club de los optimistas vitales. Evidentemente, de una manera totalmente gratuita. Ya estoy recibiendo cantidad de historias de gente optimista que cuenta cómo en la vida, aunque ha tenido infinidad de dificultades, las han ido superando. En la medida en que un ser humano supera dificultades es más feliz. La vida es como una rampa ascendente con dificultades, si tu ya no tienes objetivos, si ya no tienes metas, si tu no tienes cosas que superar, o que vencer, estás prácticamente como un muerto. ¡Qué suerte que tengamos problemas! ¡Qué suerte que haya personas que se metan con nosotros porque nos ayudan a ejercitar nuestra musculatura de la mente y del espíritu! Yo cuando encuentro que la cosa me va bien gente, que me quieren, me pongo a tope: abrazo, beso, ... ¡Qué maravilla que me quieren! Cuando tengo problemas o no me quieren, momento estupendo también. También me pongo contento porque tengo la oportunidad de ejercitar, no la musculatura de mi cuerpo, sino la musculatura de mi espíritu.
Entonces, por favor, sabéis la importancia que tiene, cualquiera que sea vuestra profesión, por ejemplo los que seáis abuelos, la importancia que tiene contagiarle a los nietos vuestra ilusión, contarles historias. Que desde pequeños sepan que hay que luchar, que hay que vencer dificultades, que es estupendo tener dificultades. Imaginad, por ejemplo, la mujer de un futbolista famoso que se ha ido, por ejemplo, a Estados Unidos. Dice que se gasta 100.000 euros al día, pero si un día no sale en primera plana o no comentan sus historias, o si un día en vez de 100.000 se ha gastado 50.000, a lo mejor ya es desgraciada ese día. Hay gente que no sabe qué hacer, ni con el tiempo ni con el dinero. Entonces se aburren de tenerlo todo, se aburren de tenerlo todo y son desgraciados y entonces miran qué pueden hacer.
Recuerdo el caso que me contó el director de unos grandes almacenes. Dice: "hay una señora que el marido viene por aquí cada mes y nos dice qué ha gastado 100.000 pesetas. Tenía la manía de coger cosas, y llegaba el marido y le decía: "he estado en tal sitio, han estado a punto de cogerme". Pero tú sabes el morbo de que había cogido dos anillos, había cogido dos pulseras. La pobre mujer no tenía de qué preocuparse. Tienen tanto dinero que no hacía más que hacer esto. No estoy diciendo que la gente sea así, en general, pero es que si no tienes dificultades, si no tienes carencias eres un desgraciado. Hace falta tener problemas, porque la vida está hecha de problemas. A la gente, se le muere un ser querido, vienen enfermedades, pero tú estas ahí con tu fortaleza, no busques una vida que no existe. Por eso, no soy un cantamañanas: hablo de la realidad. Podemos morirnos en cualquier momento. Por tanto, vive y disfruta.