La bondad, también es cuestión de este tipo de inteligencia para la vida. Optimismo vital, lo que yo quiero es que la gente sepa que se puede aprender a vivir a cualquier edad. Detractores del optimismo: gente que dice que hablar de optimismo es una pura necedad. García Lorca: "el optimismo es propio de las almas de una sola dimensión, de las que no ven el torrente de lágrimas que nos rodean, producido por cosas que no tienen remedio". Este señor no tiene ni idea de lo que es el optimismo. Identifica a un optimista con un ser angelical, pueril, estúpido, iluso, cantamañanas, visionario o pardillo.
"Pero, mire usted, si usted me dice que una persona optimista es esto, no sabe por ejemplo qué le paso a Viktor Frankl el famoso psiquiatra vienés, el que escribió ese libro maravilloso El hombre en busca de sentido, estaba en los campos de concentración nazi aterido de frío, esquelético, viendo cómo uno tras otro sus compañeros iban a la cámara de gas y a él le iba a tocar en cualquier momento". Y, ¿qué hizo este gran hombre? Dijo, bueno, "mi cuerpo lo tiene esta gente, aquí no puedo escaparme, no me dan de comer, tengo frío, me van a matar, pero no tienen mi pensamiento, no tienen mi sentimiento, no tienen mis afectos, ni a mí. Aunque estoy muerto de frío y de hambre voy a trascender esta situación y voy a pensar en mi mujer, cuando éramos novios, o en mis hijos, en todas las cosas buenas que yo tuve hace tiempo y las voy a traer en mi pensamiento y me voy a evadir". Claro, los compañeros veían que Viktor Frankl estaba como sonriendo, como alelado. "Este tío está zumbado, está loco, pobrecito, tanta hambre". Decían: "Víctor, ¿qué te pasa?, ¿de qué te ríes?" "Ya sé que pensáis que es que estoy loco. No. Soy psiquiatra. No estoy loco. Es que ahora yo no estaba aquí. Físicamente estoy aquí, pero mi mente no estaba aquí. Y estos desgraciados pueden tener mi libertad física pero no tienen mi libertad intelectual, ni mi libertad de afecto y yo estaba en otro mundo disfrutando y superando en la medida de lo posible esto". Este es un optimista.
Dice Saramago: "sólo son optimistas los seres insensibles, estúpidos y millonarios". Tiene mala fama el optimismo. Se piensan que es importante quejarse, por eso, dicen: "Bernabé Tierno, Optimismo vital; esto es una bobada que dice este hombre". ¿Quién va a querer ser optimista? ¿un bobo?, ¿un tonto? Pues miren ustedes: no. El optimismo está dentro de nosotros, está en la virtud. El optimismo está en la medicina. ¡Qué diferencia de un médico cercano, que toca al enfermo, que está ahí, que mira, que sonríe, que habla, que explica, que da ánimos, que es humano por completo! O el empresario que trata al trabajador, que no tiene tanta inteligencia como él, ni tanto dinero ni a lo mejor tanta suerte, que le trata como a él le gustaría ser tratado. Y utilizando ese optimismo, esa manera positiva de ver las cosas, le hace sentirse a gusto consigo mismo, darle seguridad en el trabajo etc., etc. En todos los campos.