Aquí hay un médico cada 25.000 habitantes; creo que España tiene uno cada 500. Es una sociedad rural, no hay grandes ciudades allí, y es una zona muy pobre. El sueldo medio de un habitante del norte de Camerún puede llegar a 25 euros y la gente, normalmente, vive de la agricultura y del ganado. Después, en el centro del país, tenemos lo que llamamos el Oeste, es una zona de vegetación densa, con oscilaciones climatológicas con altiplanos, montañas y volcanes y con lugares muy bonitos. Esta es la zona más rica y más fértil del país y con muchos reinos tradicionales. Esto hay que tenerlo en cuenta, porque, por ejemplo, todas las cuestiones civiles normalmente la lleva el jefe tradicional -no el estado- y, entonces, para las bodas, cuestiones de herencia, causas civiles está el jefe tradicional, que lo lleva y es la zona del país donde más al sur llegó el Islam en África.
Camerún tiene un 30% de cristianos, divididos entre protestantes y católicos, un 30% de musulmanes y un 30% de animistas, pero su intención es religiosa. Y después vamos al sur, que es la zona de selva ecuatorial, y es la zona más pobre del país. Durante la estación de lluvias esta zona se encuentra cortada del país, durante seis meses al año.
Aquí un campesino puede vivir con 15 euros al mes; vivir, sobrevivir. Las carreteras durante la estación de lluvias se convierten en ríos y entonces no se puede cultivar, no se puede ir al mercado para vender y hay problemas de salud inmensos. Esta zona tiene un médico cada 30.000 habitantes. Es una zona bonita para visitar, es la única zona del mundo que tiene el elefante pigmeo, un elefante que tiene, más o menos, la altura de una persona; más pequeño que el elefante de selva. Y el mar, por supuesto; que tenemos un mar precioso.
Y, bueno, ahora vamos a presentar un poco el proyecto, proyecto de rehabilitación de centros sanitarios. ¿Por qué? Cuando llegué al Camerún, en el 96, el sistema católico de salud tenía cuatro centros de salud, que estaban casi por complejo destrozados. Teníamos algo como 100.000 euros de deudas, de abastecimiento, de medicamentos no pagados, impuestos no pagados, sueldos no pagados y a cada centro de salud podía acudir, más o menos siete u ocho enfermos al día. Esta es la ciudad de Douala, que es la capital económica de Camerún, con casi tres millones de habitantes. Hace 10 años tenía un millón y entonces muchos jóvenes vienen en busca de trabajo de un futuro y a menudo no lo encuentran. Y es una ciudad que se convirtió en un entorno urbano muy peligroso, con mucha violencia, mucho hacinamiento y muchos jóvenes que vienen y que no encuentran trabajo.
¿Qué hace el servicio católico? Hoy tenemos 10 centros de salud que atienden a un tercio de la población de la ciudad. Es decir, que sin el sistema católico de salud el sistema del estado no podría funcionar. Por estos 10 centros pasan cada año 350.000 consultas y 8.000 partos. No sé, en Bilbao, ¿cuántos partos podéis tener? Un poco menos, supongo. Tenemos, además, un centro de asistencia para enfermos de Sida pero, hasta ahora, sólo como asistencia domiciliaria, porque no tenemos antirretrovirales. Con Manos Unidas empezamos un programa con antirretrovirales, es decir, la medicación contra el Sida en la capital Yaundé, y ahora intentamos hacerlo en Douala también. Tenemos un centro de salud mental y un hospital de lepra. La lepra todavía golpea países como Camerún.
Bueno, ¿qué tuvimos que hacer? Primero rehabilitar las estructuras, casi no había nada. Teníamos barro, agua y paredes, y poco más. Entonces, empezamos con préstamos de los bancos locales y de organismos internacionales, y rehabilitamos las estructuras y después intentamos rehabilitarlas, cada vez que un organismo internacional nos da dinero.